domingo, 5 de febrero de 2017

Los otros lugares (I).

Hace unas semanas viajamos a Zürich. Era la cuarta vez que visitaba Suiza, pero la primera que lo hacía con D. y O. 
Las tres anteriores, los paseos por la ciudad, entre otros, habían tenido siempre el aliciente de parar en alguna tienda de discos, de las muchas que aún permanecían abiertas, y echar un vistazo sin prisa. La búsqueda solía dar siempre alguna sorpresa de interés, algún compacto complicado de encontrar en Madrid que podía comprarse a un precio razonable.
De aquellas tiendas visitadas en los viajes anteriores, recordaba especialmente dos, una, Crazy Beat, situada en una calle apartada del centro, dedicada principalmente a la venta de vinilos de segunda mano y regentada por una mujer que durante algún tiempo había vivido en la sierra madrileña, y la otra, Musik Hug, de varias plantas, empleadas las superiores a la venta de instrumentos, a la orilla del río Limago y cerca del ayuntamiento de la ciudad.
Crazy Beat, por lo que ya en su momento me había dicho J., había echado el cierre definitivo. La otra, en cambio, seguía abierta, si bien, el surtido que se disponía en la planta baja, me había advertido también J., se había reducido bastante.
Aunque pasamos un par de veces por delante del local, en esta última visita a Zürich sólo entramos en él el penúltimo día, todos, adultos y niños. 
J. tenía razón, el espacio destinado a la venta de compactos había sido reducido notablemente. La oferta, en comparación a lo que había encontrado allí otras veces, era muy pobre. En los paneles de la pared se exponían todas las novedades, cada una de ellas representada por más de una docena de ejemplares, lo cual hacía sospechar que el stock total de producto a exponer no habría de ser mucho. El resto del catálogo, mermado e inconexo, se distribuía en los estantes horizontales, donde en número parecido convivían compactos y separadores. Por más deseo que tuviese no compré nada, no di con nada que mereciese la pena.
Esta mañana, al sacar la entradas para el próximo concierto de Brad Mehldau en Madrid, he pensado en su disco Places, aquel que encontré en febrero de dos mil nueve en Musik Hug, cuando en dicho local podía uno pasarse las horas mirando compactos, limitando, en debate constante, la selección hecha al presupuesto marcado.

Places, 27 de febrero de 2009.

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